El antes y el después de mi comedor

Hola amores,

Hoy os traigo un paso a paso de la evolución de mi comedor. Tras cinco años… por fin me gusta esta zona. Lo bueno se ha hecho esperar eh jaja.

¿Os apetece ver la evolución completa?Sí, al mudarme quise comprar todo rapidilli… y no es bien. Acabé cogiendo cosas que no me gustan y claro “si éstas sillas están nuevas y está bien por qué quieres comprar otras”. La voz de nuestros marinovios eh, sé que les habéis oído en vuestras cabezas al leer esto 🤣🤣.

¿Resultado? Pues vivir con un comedor durante años y años que ni pichí pichá… y claro…cuando pasas tantas horas en casa… para mí es primordial sentirme a gusto. Es como que necesito paz mental, estar en comunión con mi casa jajaj. ¡Ojo! Igual estoy como un cencerro pero eso me hace sentirme “relajada”. Y lo digo entre comillas porque desde que soy madre nunca he estado relajada jajaja. Eso es así.

¿Empezamos con el paso a paso?Al lío, estos son los muebles de Ikea escogidos rapidillimente:

Y me diréis, no son feos. No, de hecho no son feos feos. Pero me resultaba una combinación muy impersonal y sin chispa. Esta lámpara está en todas las casas,¿o no?. Pues el primer paso fue deshacerme de ella.

Y la cutrilámpara dio lugar a esta fantástica lámpara de estilo nórdico/industrial que combina perfectamente con el rollo de mi casa. Y de paso… incorporé una lámina póster de Decoandkids que le aporta ese bababoom especial jaja.

Una vez dado estos pasitos… tocaban los cambios grandes. Lo primero que hice fue coger dos sillas de estilo Eames como base para hacer una composición a la larga.

Dan el toque de diseño perfecto y en enrejillado de las patas combina a la perfección con la lámpara.

Y claro…tocaba el toque de gracia:

Vuestra amada silla rosa. Se trata de una silla de diseño industrial inspirada en la famosa Tolix. El color me parece brutal.

Y mientras iba ahorrando para mi última adquisición…resolví mi gran problema… el centro de mesa:

Le tenía mil ganas a este jarrón. No me canso de mirarlo. Y resuelve a la perfección mi dilema con el centro de mesa. Bonito y funcional, no me gusta tener que quitar 273 cosas para poner la mesa para comer. Me resulta incomodísimo.

Y bueno, faltaba una ¿no?. La buscada silla de rejilla blanca. Me ha costado pero al final aquí la tenemos:

Sé que no os la esperabais, pero a mí me vuelve loca la combinación. Es de Westwing (estoy enganchada a esta app). ¿Qué os parece? A mí me encanta el resultado. Funciona y me divierte.

Y como me gusta lo minimal… así se queda todo chicxs. Less is more.

¿Os imagináis cuando haga este tipo de posts de mi nuevo pisi? Lloro jajaja.

Pronto más y mejor.

Besitos,

Peplu🐼.

2 comentarios sobre “El antes y el después de mi comedor

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